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Mis Metas y Prioridades

Como Superintendente de Instrucción Pública Estatal, voy a ser el principal impulsor de la restauración y el aumento de la inversión del Estado en nuestras escuelas. Yo incansablemente utilizaré esta plataforma para hablar con la gente de California sobre la urgencia y la magnitud de lo que se necesita para solucionar la crisis que enfrentan nuestras escuelas y nuestros niños.

Quiero asegurar que los padres puedan enviar a sus hijos a una escuela segura y de calidad en su propio vecindario. Quiero ampliar la educación profesional y técnica para estudiantes de secundaria, proteger los cursos de preparación para la universidad y programas de arte y música, y asegurar que la gestión de los distritos escolares locales esté a la altura de los más altos estándares de excelencia. Tenemos que invertir en programas rigurosos de educación vocacional, asegurarnos que los edificios escolares estén a la altura del programa ecológico mundial, y enfocarnos en preparar a nuestros estudiantes para la economía ecológica del futuro.

Mi objetivo general, - a través de múltiples vías – es que todos los estudiantes lleguen a ser exitosos. Quiero ayudarlos a adquirir las habilidades que necesitan, y la mentalidad necesaria para tener éxito en cualquier carrera universitaria o vocacional. Voy a luchar por reducir la tremenda tasa de deserción escolar entre todos los estudiantes.

Para lograr estos objetivos generales, voy a luchar por:

Asegurar que las escuelas públicas de California tengan la amplitud financiera necesaria para que el estado de California tenga uno de los mejores sistemas escolares de primaria y secundaria en los Estados Unidos.

Nuestro rango actual de 47 en la nación en el gasto por alumno es una vergüenza. Cuando California figuró entre los cinco estados más altos en fondos por alumno, no era coincidencia que nuestras escuelas se contaban entre las mejores. Voy a luchar por asegurar que estemos de nuevo entre los más altos estados en la nación en el rendimiento y en la financiación.

Por ejemplo, volver al nivel proporcional de la financiación de las escuelas de California en la década de 1970 podría traer miles de millones en recursos necesarios que se podrían utilizar para mejorar cada uno de los otros temas que discutiremos a continuación.

Creo que debemos trabajar hacia estos objetivos: (a) mantener la integridad de la Proposición 98 y el tratamiento del estándar de la Proposición 98 como un mínimo para financiar la educación, (b) ampliar las garantías sobre la Proposición 98 para aumentar la seguridad y la continuidad de la financiación de las escuelas, y (C) desarrollar los medios para aumentar los presupuestos de educación estatales y locales.

Asegúrarnos de que todas nuestras escuelas públicas sean seguras y de alta calidad.

Muchos distritos a través de California están trabajando para mejorar sus escuelas de barrio con programas y métodos innovadores. Debemos compartir estas ideas de reforma con los distritos más problemáticos y los de mayor necesidad. Algunos legisladores sugieren que los padres envíen a sus hijos a escuelas en otros distritos, en áreas lejanas a su vecindad. Esto, lo llaman “elección.” No considero este sistema de “elección” verdadero o justo porque resultaría en el abandono de las escuelas más necesitadas.

Creo que las escuelas públicas en cada barrio deben ser seguras y proporcionar una educación de alta calidad para que los padres puedan mantener a sus hijos en su propia vecindad y distrito escolar. La educación es, y debe ser, una prioridad nacional, local, y comunitaria.

Todo padre quiere saber que su escuela local es de alta calidad y segura. Seguiré trabajando para asegurarnos de que cada escuela ofrezca seguridad y tenga la amplitud de programas necesarios para que cada niño pueda ser exitoso y esté preparado para asistir a la universidad o seguir una carrera.

Apoyar un entorno competitivo - Escuela del Siglo 21

Esto incluye el apoyo a:

• cursos adicionales de educación profesional y técnica para asegurar el éxito de los estudiantes;

• uso de la tecnología como una forma de mejorar la participación de los estudiantes para darles más práctica, la aplicación del aprendizaje, al tiempo que los profesores con la tecnología de gran alcance para ayudar a impulsar el logro general de los estudiantes;

• proporcionar sistemas de apoyo profesional para alentar y ayudar a los maestros excelentes incluyendo el equipo de apoyo escolar completo: ayudantes de aula, conductores de autobús, secretarios, cocineros, personal de mantenimiento (por ejemplo, electricistas y fontaneros), conserjes, informáticos y especialistas en tecnología;

• asegurar que el sistema de educación pública de California ofrezca la mejor educación posible para que los estudiantes tengan éxito en la economía mundial;

• un compromiso continuo del Estado para financiar el 50% de los costos locales de edificios escolares para completar las escuelas del siglo 21 y para pagar la cuota completa para la modernización y rehabilitación de las escuelas mayores, y,

• asegurar que el costo de la tecnología más avanzada esté incluido en nuestros fondos de las instalaciones escolares.

Asegurar que nuestros niños tengan un comienzo saludable, incluyendo acceso buena comida, atención médica adecuada, y educación física de calidad.

Sé por mi propia experiencia y por estudios científicos que el estado de salud de una persona le impacta la capacidad de aprender. Los niños hambrientos, enfermos, o deprimidos no pueden llegar a su máximo potencial.

Como profesor de secundaria, daba clases en la salud y la nutrición, era patrocinador de un club para corredores, y promovía la conexión entre una mente fuerte y un cuerpo fuerte para todos mis alumnos. Mis estrategias en la clase han sido respaldadas por una investigación que muestra que los problemas de salud tienen un impacto significativo sobre nuestros estudiantes: la obesidad, la depresión, el asma y la caries de dientes roban a nuestros hijos de años de tiempo, seguridad y aprendizaje. Por otra parte, estos problemas de salud tendrán un impacto negativo mayor a nuestros estudiantes de color y de bajo nivel socioeconómico. Debemos hacer frente a la salud del estudiante para combatir plenamente la brecha en el rendimiento y la tasa de deserción escolar.

Dedicarnos más a los sistemas y los programas de apoyo a nuestros profesores y estudiantes para poder reducir las lamentables y crecientes tasas de abandono.

Estos programas incluyen programas después de la escuela que son seguros, programas de intervención contra pandillas y de prevención de violencia, más clases dedicadas a la educación vocacional, colaboraciones con empresas y negocios para hacer relevante la educación secundaria y preparatoria, financiación para más consejeros para avanzar a los estudiantes académica, emocional, y socialmente, y ayuda para los estudiantes con discapacidades mentales. Se debe garantizar acceso a la atención de salud para todos nuestros estudiantes para poder identificar temprano problemas del aprendizaje, ofrecer atención preventiva para reducir los problemas de salud que mantienen a nuestros estudiantes fuera de la escuela; la restauración de la financiación para enfermeras en la escuela, y organizar el acceso a los planes de salud tales como Medi-Cal y Healthy Families.

Empoderar a los padres a involucrarse más en los estudios de sus niños

Soy un firme creyente de que el carácter cuenta. Tenemos que apoyar la enseñanza en el hogar y en la escuela – ya que el carácter es importante en promover la confianza, el respeto, la responsabilidad, la justicia, el cuidado, y la buena ciudadanía. Esto se debe enseñar desde el principio, dando a nuestros hijos una base para el éxito. Creo que podemos y debemos hacer más para promover una mayor participación de los padres en el campus de las escuelas locales, en particular en nuestras escuelas donde el involucramiento de padres puede ser un reto por razones personales, económicas e institucionales.

Hacer responsables las escuelas “charter” igual que otras escuelas públicas

Las escuelas “charter” pueden desempeñar un papel importante en nuestro sistema educativo y la administración puede practicar instrucciones escolares innovadoras. Al mismo tiempo, creo que deben de ser sometidos a la supervisión y los estándares, al igual que cualquier otra escuela pública.

Las escuelas “charter”, sin embargo, no son una panacea. Según los resultados de un estudio reciente del Centro para la Investigación sobre Resultados Educativos (CREDO) en Stanford, un 37 por ciento de los estudiantes en las escuelas “charter” se desempeñaron peor que sus pares en las escuelas públicas, mientras que sólo el 17 por ciento demostró importantes logros académicos.

Las escuelas “charter” que aseguran los mejores resultados estudiantiles cuentan con el apoyo de la comunidad y tienen supervisión adecuada en cuanto a los resultados de los estudiantes, problemas de salud y seguridad, la calidad de instrucción, y la responsabilidad financiera. Auditorías, la transparencia de la mesa directiva, y los requisitos para cumplir con los estándares académicos igual que las escuelas públicas son componentes clave de la rendición de cuentas.

Como Superintendente de Instrucción Pública Estatal, me aseguraré que las mejores prácticas y los programas más exitosos de las escuelas “charter” sean compartidos con las demás escuelas públicas.

Restaurar la promesa de los sistemas de educación superior de California

La educación superior, y el sistema de Universidad Estatal de California, me importa mucho y debe ser nuestra prioridad. Nuestros sobresalientes sistemas educativos superiores han sido una base para los logros económicos y educativos en nuestro estado.

Creo que debemos comenzar a reconstruir la educación superior de nuestro estado y dejar de romper las promesas hechas a nuestros estudiantes en el Plan Maestro para la Educación Superior.

Tenemos que terminar con el desfinanciamiento de nuestros sistemas de educación superior en este estado. Estamos creando un sistema cada vez más privada con costos no asequibles para los estudiantes.

Debemos trabajar para restaurar el nivel de financiación pública en nuestro sistema de educación superior a niveles más cercanos a sus niveles históricos. También debemos tomar medidas para proteger y mejorar CalGrants como una forma de garantizar que el sueño de una educación superior siga siendo posible para la mayoría de nuestra juventud.

Al igual que para nuestro sistema K-12 la educación pública, voy a utilizar la plataforma proporcionada por la oficina del Superintendente de Instrucción Pública Estatal para argumentar a favor de la reinversión en nuestro sistema de educación superior. Voy a trabajar con los miembros de la Legislatura del Estado y miembros de la Mesa Administrativa de CSU y UC Regents para asegurar el futuro de nuestro estado.